Dominio del Águila · Canta La Perdiz 2019 | El “Grand Cru” Calcáreo de La Aguilera
425,00€
🍇 Uva: Field Blend (Mezcla de campo) de viñas prefiloxéricas. Dominio de Tempranillo, acompañado de Cariñena, Bobal, Bruñal y Albillo (blanca). Todo co-fermentado.
🌍 Zona: D.O. Ribera del Duero (La Aguilera, Burgos). Paraje Canta La Perdiz. Suelo de roca madre caliza a gran altitud (900m).
👨🔬 Autor: Jorge Monzón. (El hombre que susurra a las viñas viejas).
🍷 Estilo del Vino: Vino de Paraje / Culto. (Complejidad estratosférica, finura de tiza y capacidad de guarda infinita).
⏳ Crianza: 30-35 meses en barricas de roble francés en las cuevas frías de la bodega. Crianza estática y paciente.
📅 Añada: 2019. (Añada monumental. Poderosa, profunda y con una acidez que garantiza décadas de vida).
⭐ Puntuación: 98 Puntos Robert Parker / 97 Tim Atkin.
📦 Producción: Extremadamente limitada (aprox. 1.500 – 1.800 botellas).
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En Nariz: La copa despliega un perfume hipnótico y cambiante. La fruta roja y negra madura (cereza picota, mora) se funde con notas florales intensas (violetas, pétalos de rosa seca) que aporta el porcentaje de uva Albillo. El fondo es puramente mineral: tiza mojada, grafito y hierbas aromáticas de monte (tomillo, lavanda). Es un aroma etéreo pero penetrante.
En Boca: El vino conquista el paladar con una elegancia aristocrática. Posee una estructura firme y musculosa, pero sus taninos son tan finos y calcáreos que parecen polvo de seda. La acidez eléctrica de la añada 2019 le otorga una longitud kilométrica. No es un vino que grite; es un vino que susurra complejidad y que deja la boca impregnada de sabor salino y frutal durante minutos.
🦅 La Interpretación de un Paisaje Mítico
Canta La Perdiz 2019 representa la cima de la viticultura en la Ribera del Duero. Jorge Monzón recupera con este vino la memoria histórica de La Aguilera, trabajando una viña única con cepas que hunden sus raíces en la roca caliza desde hace más de 150 años. No estamos ante un vino tecnológico; estamos ante un vino artesanal en su máxima expresión. Jorge pisa la uva entera con los pies, fermenta todas las variedades juntas (tintas y blancas) y deja que el vino se haga a sí mismo en la oscuridad de sus cuevas subterráneas. El resultado emociona. Este vino ofrece una conexión directa con la tierra. Al beber Canta La Perdiz, no solo disfrutas de un tinto excepcional; experimentas la energía de un viñedo que ha sobrevivido a todo.
🎻 Sinfonía Mineral y Floral
Mientras otros Riberas buscan el impacto de la madera, Canta La Perdiz busca la textura de la tiza.
💎 Una Inversión Patrimonial
Conseguir una botella de Canta La Perdiz 2019 supone un privilegio reservado a muy pocos. Su producción es tan exigua y la demanda mundial tan alta, que su valor se dispara año tras año. Es el vino para coronar la bodega de un coleccionista, para abrir en el momento más importante de una vida o para regalar a quien entiende que el verdadero lujo reside en la autenticidad y la escasez.
| Tipo de Vino | Tinto |
|---|---|
| Uva | Bobal, Bruñal, Cariñena / Mazuelo, Field Blend, Tempranillo / Tinto Fino |
| Estilo del Vino | Elegante y complejo |
| Crianza | Barrica |
| Zona D.O. | Ribera del Duero |
| Subzona | La Aguilera, Burgos |
| País | España |
| Puntuaciones | Robert Parker, Tim Atkin |
| Robert Parker | 98 |
| Tim Atkin | 97 |
Decantación: Obligatoria y Larga. 2-3 horas mínimo. Es un vino tímido al principio que necesita expandirse.
Copa: Copa Borgoña (balón ancho) para capturar los aromas florales.
💡 Co-fermentación con Uva Blanca:
Destaca este secreto técnico. La mezcla de Albillo (blanca) con las tintas no es un capricho; es la tradición antigua. La uva blanca fija el color de la tinta y aporta una nariz floral y una acidez que la Tempranillo sola no tiene. Jorge domina esta técnica ancestral.
📈 Comparativa de Nivel:
Sitúalo en la mente del cliente al lado de los más grandes: “Juega en la liga de Pingus, Vega Sicilia Único o los grandes Borgoñas“. No es caro; es valioso.
🌡️ Protocolo de Servicio:
❓ Notas del Sumiller
¿Por qué Canta La Perdiz es un vino de culto?
Canta La Perdiz alcanza el estatus de culto por la combinación de tres factores únicos: un viñedo irrepetible (cepas prefiloxéricas sobre roca madre caliza), una elaboración ancestral sin intervencionismo (pisado a pie, racimo entero) y una producción minúscula. Jorge Monzón logra embotellar la esencia fría y mineral de La Aguilera, creando un vino que los coleccionistas comparan con los Grand Crus de Borgoña por su finura.
¿Qué aporta la mezcla de uvas en el viñedo?
A diferencia de los vinos monocultivo modernos, Canta La Perdiz proviene de un Field Blend antiguo. En la misma viña conviven la Tempranillo con la Albillo (blanca), Bobal, Garnacha y Cariñena. Jorge Monzón las vendimia y fermenta todas juntas. Esta diversidad genética aporta una complejidad aromática, una acidez natural y una estabilidad de color que la Tempranillo por sí sola no alcanzaría.
¿Cuándo alcanzará su plenitud la añada 2019?
La añada 2019 posee una energía y una concentración descomunales. Aunque su equilibrio permite disfrutarlo hoy (tras 3 horas de decantación), este vino está diseñado para la eternidad. Los expertos coinciden en que su momento óptimo de consumo comenzará a partir de los 10 años, y seguirá creciendo en botella durante 30 o 40 años más. Es historia líquida.
2 Pichones de Bresse.
2 Remolachas frescas.
Cacao puro en polvo (100%).
Mantequilla y Chalotas.
Fondo oscuro de ave.
Unas gotas de Vinagre de Jerez añejo.
La Tierra: Cuece las remolachas (o asalas con sal) hasta que estén tiernas. Tritura una parte para hacer un puré fino y corta la otra en dados pequeños glaseados con mantequilla. La remolacha aporta ese sabor a tierra dulce.
El Pichón: Separa las pechugas y los muslos. Marca en sartén con mantequilla espumosa. El pichón debe quedar muy rojo (sangrante) en el interior.
La Salsa: Reduce el fondo oscuro de ave con las chalotas pochadas. Añade una pizca de cacao puro al final (sin azúcar) para dar profundidad y espesor. Termina con unas gotas de vinagre para levantar el brillo.
Emplatado: Coloca la pechuga trinchada sobre una lágrima de puré de remolacha. Salsea con la reducción de cacao.
Armonía: El sabor metálico de la sangre del pichón y el toque terroso de la remolacha se funden con la mineralidad calcárea de Canta La Perdiz. El cacao amargo de la salsa hace un puente aromático con las notas de crianza del vino. Es un maridaje intelectual y salvaje a la vez.
Receta de Autor: Pichón de Bresse “Sangrante” con Cacao y Remolacha
Un plato de alta cocina que juega con los matices térreos y ferrosos del vino.
Ingredientes:
Preparación:
Lechazo Asado (Tradición Pura):
El maridaje de la zona. La grasa suave del lechazo y su sabor lácteo casan con la finura del vino.
Platos de Trufa y Setas:
Pichón con trufa negra: La trufa resalta las notas de tierra del vino.
Risotto de colmenillas.
Carnes Rojas Nobles:
Chuletón de Vaca Vieja a la brasa: Sin salsas, solo sal. La carne y el vino dialogan de igual a igual.
Quesos de Pasta Blanda:
Brie de Meaux o Camembert trufado: La textura cremosa del queso contrasta con el tanino de tiza.
Maridaje (Sutileza y Potencia)
Un vino tan complejo necesita platos que respeten su mineralidad.






